Cubres el paisaje de
mis ojos alejas
cuanto puedo imaginar detrás de
los tuyos acaso ya ciegos en
esta madrugada compartida a medias.
Thoughts, poetry, photos, drawings on feelings, the books I read and time - past and present, mostly. Because I don't know what the future looks like.
2009/11/10
2009/10/22
2009/08/10
Eres mi tercer amor

-¿Cuál fue el primero? ¿Y el segundo?¿Cuándo? ¿Por qué me asumí como el primero o el único?
Esas sus preguntas, lanzadas así como respuesta a las afirmaciones del otro. "Eres mi tercer amor". Suena a frase hecha, a cliché de esos de chica fresa. Él, intentando salvarse de la mentira; ella, intentando no desfallecer a su nueva realidad. Y tampoco a la mentira. Porque no es cierto todo lo que le dijo esa noche, porque sencillamente nunca dejó de pensar en él ni va a dejar de hacerlo. No le da la gana. Punto.
-Las vidas paralelas no sirven. No funciona esperar nada. Toca conformarse con ser el tercer amor de alguien-, le dijo ella a su sombra. Ésta se quedó en silencio, no le pudo decir nada y tampoco quiso.
La noche otra vez la lleva lejos, la hace caer. Mientras más tropezones en el baile, mejor, más confusión. Escucha ecos solamente, residuos de ese antes acelerado y ecléctico, que los obligaba a compartir la demencia de dos tragos demás, de una vida demás.
Él, en cambio, moja sus ganas en las habituales copas de brandy, intentando olvidarse de ella, la que es tercera. -¿Para qué me olvido de ella si está en un lugar poco favorable, y se va a ir de mi cabeza de todas maneras?- Esa la estúpida pregunta, sin pensar en lo que fue o lo que hubo entre ellos.
-¿Y qué hubo?-, preguntó un payaso adormilado, sentado en la esquina del bar.
-Todo. Y nada-, respondió ella con los ojos aguados y el corazón latiendo fuerte. Luego sonrió y le dijo al payaso: - No importa lo que hubo. Sólo él y yo sabemos al final de cuentas, qué significó cada quien en la vida del otro.
Y ya cuando era casi de día, ella dejó el bar, regresó a su nueva vida, con un resto de recuerdos almacenados y un gran número tres esculpido en el corazón.
Esas sus preguntas, lanzadas así como respuesta a las afirmaciones del otro. "Eres mi tercer amor". Suena a frase hecha, a cliché de esos de chica fresa. Él, intentando salvarse de la mentira; ella, intentando no desfallecer a su nueva realidad. Y tampoco a la mentira. Porque no es cierto todo lo que le dijo esa noche, porque sencillamente nunca dejó de pensar en él ni va a dejar de hacerlo. No le da la gana. Punto.
-Las vidas paralelas no sirven. No funciona esperar nada. Toca conformarse con ser el tercer amor de alguien-, le dijo ella a su sombra. Ésta se quedó en silencio, no le pudo decir nada y tampoco quiso.
La noche otra vez la lleva lejos, la hace caer. Mientras más tropezones en el baile, mejor, más confusión. Escucha ecos solamente, residuos de ese antes acelerado y ecléctico, que los obligaba a compartir la demencia de dos tragos demás, de una vida demás.
Él, en cambio, moja sus ganas en las habituales copas de brandy, intentando olvidarse de ella, la que es tercera. -¿Para qué me olvido de ella si está en un lugar poco favorable, y se va a ir de mi cabeza de todas maneras?- Esa la estúpida pregunta, sin pensar en lo que fue o lo que hubo entre ellos.
-¿Y qué hubo?-, preguntó un payaso adormilado, sentado en la esquina del bar.
-Todo. Y nada-, respondió ella con los ojos aguados y el corazón latiendo fuerte. Luego sonrió y le dijo al payaso: - No importa lo que hubo. Sólo él y yo sabemos al final de cuentas, qué significó cada quien en la vida del otro.
Y ya cuando era casi de día, ella dejó el bar, regresó a su nueva vida, con un resto de recuerdos almacenados y un gran número tres esculpido en el corazón.
2009/06/05
Desde esta espuma
De dónde sales, entre las brumas de esta ciudad confundida entre el olor de los escapes y la bulla de las bocinas.
Es de noche. Cuando te veo siempre es de noche. La misma nota en el pentagrama y en el piano, una vez, otra vez.
Tu voz me rescata del aturdimiento y me zambulles en nuevos misterios, en el espacio que quedó sin habitar hace ya tanto y que hoy volvemos a ocupar, así, de esta manera tan casual.
El olor del frío me hace pensar en tantos vinos y el amanecer. ¿Somos los mismos acaso? ¿O hemos regresado de algún viaje largo y ya casi nada nos parece real si nos miramos?
Me subo en un par de zancos y desde allí contemplo ese horizonte anaranjado a esta hora del día, esta en la que sigo sin dormir y ya no importa nada y te traigo de regreso, y te desenvuelvo el corazón de ese celofán tan frío y punzante. Te sientas a mi lado y tus ojos se encuentran con los míos. No puedo evitar tocarte y querer conjurar algún hechizo que nos deje guardados detrás de estos velos, solos, lejos de la curiosidad y la insistencia de los estados prohibidos de indecisión y dudas.
Hoy quisiera tener el mismo miedo de antes, no querer lanzarme de este edificio, detener mis pasos y bucear en la culpa si te beso. No hay sino una escafandra a mi alcance y un mar ansioso que me espera.
“No te muevas, quiero conservar este instante así…”
Es de noche. Cuando te veo siempre es de noche. La misma nota en el pentagrama y en el piano, una vez, otra vez.
Tu voz me rescata del aturdimiento y me zambulles en nuevos misterios, en el espacio que quedó sin habitar hace ya tanto y que hoy volvemos a ocupar, así, de esta manera tan casual.
El olor del frío me hace pensar en tantos vinos y el amanecer. ¿Somos los mismos acaso? ¿O hemos regresado de algún viaje largo y ya casi nada nos parece real si nos miramos?
Me subo en un par de zancos y desde allí contemplo ese horizonte anaranjado a esta hora del día, esta en la que sigo sin dormir y ya no importa nada y te traigo de regreso, y te desenvuelvo el corazón de ese celofán tan frío y punzante. Te sientas a mi lado y tus ojos se encuentran con los míos. No puedo evitar tocarte y querer conjurar algún hechizo que nos deje guardados detrás de estos velos, solos, lejos de la curiosidad y la insistencia de los estados prohibidos de indecisión y dudas.
Hoy quisiera tener el mismo miedo de antes, no querer lanzarme de este edificio, detener mis pasos y bucear en la culpa si te beso. No hay sino una escafandra a mi alcance y un mar ansioso que me espera.
“No te muevas, quiero conservar este instante así…”
Subscribe to:
Posts (Atom)